miércoles, 24 de febrero de 2016

Pedro Guerrero- Poeta y Catedrático emérito de la Universidad de Murcia


Pedro Guerrero, profesor de la Universidad de Murcia.

Fotografía: http://campusdigital.um.es 

Pedro Guerrero Ruiz (Lorca, 1945) es poeta y Catedrático emérito de la Facultad de Educación de la Universidad de Murcia, a su dilatada labor docente e investigadora, se une su vocación poética y su compromiso con la cultura. Entre los datos que podríamos destacar de este ilustre lorquino está el que fue el primer Consejero de Cultura y Educación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, allá por 1982, también podemos mencionar algunas de sus obras poéticas como Memoria de la luz o Poetica del gesto. Otro dato de su trayectoria es que colaboró en la confección de la Nueva Gramática de la Lengua Española de la RAE (2010), además de sus progresos en lo relativo a la innovación docente. 

Enrique Gambín López- ¿Cómo se define?
Pedro Guerrero Ruiz- Bueno, yo soy profesor, y escritor

E.G.L.- Nació en Lorca, la ciudad del sol, ¿qué memoria tiene de la luz de su infancia y donde encuentra usted el inicio de su vocación poética?
P.G.R.- Sí, nací en  Lorca (1945). Mi infancia es mi verdadera patria,  la calle Redón, mi familia, mis primeros amigos, tanto en la escuela como en el Instituto. Esa memoria es lo que ha nutrido y lo que sella mi imaginación poética. Lo siento así, es el espejo y la nostalgia de aquella intrahistoria personal lo que me anima a seguir viviendo en poesía.

E.G.L.- En su libro Memoria de la luz dice "Subo y subo a un hombre nuevo,/ como si de una poética del cielo se tratara/ a interpretar la memoria, ya perdida, en la ocasión de soñarme y de creer. " ¿Es la poesía un ascenso hacia una realidad superior, o quizá un descenso hacia el mundo de los sueños y de lo vivido?
P.G.R.-Exactamente. La  poesía asciende hacia una realidad no dicha antes, superior a la realidad vivida. Es un fingimiento que sobrevive a medias con la realidad, y ya es certeza cuando se escribe y se lee pasado un tiempo. Sueños y certezas empujadas por la melancolía y el deseo.

E.G.L.- En sus obras a veces se dan cita la teología, la filosofía y la política. ¿Cuál es el punto de encuentro de estas tres realidades en su obra?
P.G.R.- Hay un encuentro entre esos conceptos y otros añadidos: la vida y la pasión. una manera de vivir la otredad.

E.G.L.- Describe usted la poesía "en brasa", como "eco del humo". ¿Cree que la poesía debe ser fuego que arda en el poeta y se canalice y se exprese mediante palabras o un mero reflejo que nazca como bálsamo interior?
P.G.R.- Así es: la poesía arde y, después, es humo, ceniza, sí. Arde en el poeta, en su imaginación, pero no es bálsamo, sino que se hace con dolor, con heridas latentes.

E.G.L.- Llama "Quijote de los campos" a su amigo el gran Francisco Rabal en el poema "Algo tuyo".  El actor aguileño encarnó magistralmente a personajes clásicos de la literatura como Don Juan Tenorio, pero sin duda su interpretación más recordada es la de Azarías en Los Santos Inocentes. ¿Cómo resumiría el legado fundamental de Paco Rabal?
P.G.R.- Paco Rabal era un hombre bueno. Tal vez el mejor actor de la historia del cine. Su legado es el de su propia vida, su generosidad y bondad natural, y el de un actor de raza, como persona es de recuerdo triple, pues fue enorme como Paquito, como Paco y como don Francisco.

E.G.L.-  A principios de los ochenta, fue el primer Consejero de Cultura y Educación de la recién nacida Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. ¿Guarda buen recuerdo de aquella época?
P.G.R.- Sí, fui Consejero de Cultura y Educación del primer Gobierno Autónomo de la Región de Murcia, sí. Recuerdo con mucho cariño aquella iniciación autónoma, a su Presidente, Hernández Ros, a los consejeros, sobre todo a Pepe Plana y Pedro Antonio Mira Lacal, y posteriormente a María Antonia Martínez y Juan José Parrilla. Partíamos de cero para conseguir crear un poso de sentimiento autónomo en la Región. 

E.G.L.- Es usted Catedrático Emérito de la Facultad de Educación, ¿cómo fueron sus comienzos en la Universidad de Murcia y qué balance hace de sus años dedicados a la docencia universitaria?
P.G.R.- El comienzo fue cuando terminé la licenciatura e hice la tesis doctoral sobre la pintura en la poesía de Rafael Alberti. Han sido 28 años de mucho trabajo. Tanto en investigación y publicaciones como en la propia carrera docente. Pero lo mejor han sido mis alumnos.

E.G.L.- A lo largo de su trayectoria, ha visto pasar por las aulas centenares de maestros de Infantil y Primaria e incluso profesores de Secundaria. ¿Cuál cree que es la enseñanza fundamental que todo docente debe llevar a la práctica en relación con la literatura?
P.G.R.- En relación con la literatura, el docente debe esforzarse con metodologías heurísticas, constructivistas y significativas, a formar buenos lectores. Esa es la clave de la educación literaria.

E.G.L.- ¿Qué diría a aquellos que siguen reduciendo la enseñanza literaria a un mera aportación de datos y fechas para su memorización?
P.G.R.- Que están equivocados, la educación literaria se logra leyendo textos y analizándolos, interpretándolos.

E.G.L.- Gracias

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