lunes, 21 de abril de 2014

Carlos Santos- Actor





Entrevista realizada por Enrique Gambín López

Poca gente hay que no reconozca a Carlos Santos, es recordado por todos por su papel como Povedilla en la serie Los hombres de Paco; no obstante, en los últimos tiempos ha bordado otros muchos papeles y ha demostrado su versatilidad artística. Ha recibido el Premio Unión de Actores 2013 por su interpretación como Félix Aranda en El tiempo entre costuras, ha interpretado a un gallego en Bienvenidos al Lolita, todo eso unido a su trayectoria cinematográfica en la que figuran películas como También la lluvia de Bollarin o Miel de Naranjas de Imanol Uribe.

 El pasado mes de marzo, vino a Murcia, su tierra, a representar La vida resuelta, gran obra que sigue cosechando éxitos por toda España, y que fue comentada en este blog. Tuvo a bien hacer un hueco en su apretada agenda, para conceder esta entrevista para El brazal de las letras, en una cafetería cercana al teatro que, un día después, se llenaría de paisanos suyos, entre los que me cuento, para verlo junto a los demás miembros del reparto interpretar La vida resuelta.



Enrique Gambín López- ¿Cómo te defines?

Carlos Santos- Pregunta complicada. Definirse es una de las cosas más complicadas que hay en el mundo. Uno intenta parecerse lo máximo posible a aquella persona que quiere ser. Me defino como una persona amante de lo que hace, me encanta ponerme delante de una cámara… Hijo de mi madre sería una gran definición.


E.G.L.- ¿Qué te hizo plantearte ser actor y entrar a la Escuela de Arte Dramático?

C.S.- Con 15 años (en el colegio), un profesor nos dio la opción representar unos entremeses de Cervantes como alternativa a un trabajo y esa fue la primera vez que me subí a un escenario en Maristas, me metí al grupo del teatro del colegio y, cuando acabé COU, entré a la Escuela de Arte Dramático que era lo que tocaba.


E.G.L.- Una decisión valiente, decidirte a ser actor, porque no es una profesión fácil…

C.S.- Nada es fácil y ahora estamos viendo la cantidad de gente hipercualificada que está trabajando en cosas que nada tienen que ver con lo que estudiaron o que directamente no están trabajando. Cuando yo le dije a mi madre que quería estudiar Arte dramático ella me dijo que lo mejor es que yo estudiara aquello que a mi me gustaba. Más complicado fue dar el salto a Madrid con 22 años e irme a probar fortuna; pero cuando se es joven uno no mide las consecuencias de los actos.

E.G.L. - Tus primeros pasos como actor fueron en género teatral. Actuaste en numerosas obras hasta que llegó tu exitoso papel junto a José Sacristán en Almacenados. ¿Qué es el teatro para ti?

C.S.- Había hecho cosas en teatro bastante potentes había trabajado ya con Blanca Portillo, Gonzalo de Castro, Luis Merlo; pero el punto de inflexión fue Almacenados. Fue un mano a mano de hora y media con él en el escenario, sin más herramientas que la palabra. Fue un subidón cuando, tras unas pruebas, me lo ofrecieron. Fue un año y medio de gira y de trabajo y una experiencia de aprendizaje de la mano de tamaño maestro al que ahora considero mi amigo.


E.G.L.- - Tras varias apariciones en series de televisión como Policías o 7 Vidas llegas su papel de Povedilla en Los hombres de Paco. ¿Qué ha significado para ti este papel?

C.S.- Curiosamente, vino un poco todo de la mano, acabábamos de iniciar temporada de Almacenados en Madrid y al mismo tiempo recibí la noticia de que iba a empezar a rodar Los Hombres de Paco. Fue la primera oportunidad que tuve de darme a conocer al público mayoritariamente. Estar cinco años entrando a las casas de la gente con un personaje tan entrañable como el de Povedilla fue genial. Fue una serie que marcó a la audiencia y a todos los que trabajamos en ella.

E.G.L.- - ¿Podrías contar alguna anécdota de la serie?

C.S.- Cuando un tigre meo a todo el equipo, también recuerdo otro momento en el que estuvo a punto de caerme una lámpara encima. La verdadera anécdota que queda es lo que nos reímos grabando aquella serie. También recuerdo la primera secuencia en la que Paco me dio una "torta" y tuvimos que hacer quince tomas porque todo el mundo comenzaba a reírse y hubo que desalojar el plató para que nos quedáramos los imprescindibles para grabar la toma. Los momentos de "Povedilla, Povedilla" surgieron de aquel momento.

E.G.L.- - En 2013 tu interpretación del personaje Félix Aranda en la exitosa serie El tiempo entre costuras te hizo obtener el Premio Unión de Actores al Mejor actor secundario de televisión. ¿Cómo te sentiste cuando recibiste esta distinción?

C.S.- Esa fue una serie que grabamos hace mucho tiempo, por lo que los recuerdos del rodaje están un poco lejanos. Cuando por fin nos dicen ya se va a emitir dijimos: ¡Ya era hora! El éxito para nosotros fue una sorpresa relativa, porque sabíamos que la novela era muy exitosa pero nos sorprendió el éxito arrollador que tuvo y que encima acabe todo con tus propios compañeros premiándote es un lujo. Ese personaje era el que más me gustaba de los de la serie, yo venía de hacer un personaje cómico y este personaje suponía para mí un verdadero cambio de registro, fue un regalo, absolutamente, con todo lo que conllevaba, irse a rodar a Marruecos que en aquel momento no era lo habitual. El personaje de Félix era muy ansiado por muchos ansiados.

E.G.L.- Que una adaptación de un libro salga bien es un mérito muy grande…

C.S.- María Dueñas estuvo presente en todo momento. Supervisó cada uno de los guiones y contaba las cosas que le gustaban más y las que le gustaban menos. Se tomaron muy pocas licencias y todas con la aprobación de María Dueñas.


E.G.L.- - En 2014 se estrena Bienvenidos al Lolita… En esta serie interpretaste con gran acierto a un gallego Alfredo Carballeira.

C.S.- En principio mi personaje iba a ser maño y a mi costaba muchísimo que con acento aragonés aflorara el lado tierno de mismo, pues el personaje tan tímido y con ese acento era difícil que aflorara su timidez. Con todo mi cariño ese acento no era el más apropiado para que surgiera la luz que el personaje debía tener, de repente, al hacerlo en gallego (habla con acento gallego), me surgió esa sonrisiña porque no he visto a ningún gallego enfadado.

E.G.L.- La competencia con El Príncipe era dura y Antena 3 decidió cancelarla. ¿Crees que la cadena podría haber cambiado su día de emisión para intentar salvarla como hizo Telecinco con B&B?

C.S.- En esas decisiones tanto la productora como los actores tenemos poco que decir, porque la serie, al fin y al cabo es un producto. Había muchas opciones, se podía haber intentado cambiar de día. Con la competencia de El Príncipe, fue muy complicado mantener la audiencia de los primeros capítulos. Pero hay una cosa que está clara, el público español demanda series nacionales, pero a veces las cadenas no lo ponen fácil. Es muy complicado poner en pie una serie: Bienvenidos al Lolita lleva cinco meses de grabación y mucho trabajo previo. Volvemos a vivir un gran momento de la ficción española pero la competencia entre cadenas y la contraprogramación está siendo feroz y absurda.

E.G.L.- En cine has participado en grandes películas como También la lluvia de Iciar Bollarin, Miel de naranjas de Imanol Uribe. ¿Cuál es la mayor alegría que te ha dado el séptimo arte?
C.S.- He tenido la inmensa fortuna de haber trabajado con directores consagrados. He hecho pocas películas, pero bien avenidas. También la lluvia fue una película brutal, trabajar con un maestro tan entrañable como Imanol Uribe… La mayor alegría ha sido haber podido trabajar en grandes proyectos. Es un medio que es mágico. La tele es de consumo rápido salvo que participes en un proyecto como El tiempo entre costuras que perdurará en el tiempo pero la finalidad es que pase, las películas quedan ahí. El cine es la perenne y la televisión es mucho más caduca.

E.G.L.- Actualmente estás postproduciendo el cortometraje Número 3 en cuyo reparto figuran grandes actores como Paco Tous, Mario Casas o Raúl Arévalo…

C.S.- Ese proyecto está rodado, está en montaje, postproducción ha sido una experiencia increíble, poder reunir a todo ese elenco de actores ha sido fantástico. Paco era fundamental porque pensando en él escribí el guión. Todos los actores pudieron encontrar un hueco para rodarlo, tengo ganas de ver el resultado y ver que piensa la gente. Es un corto muy especial, rodado de una manera especial, es un poco arriesgado en ciertas cosas. Todo el equipo que se avino a participar este proyecto está compuesto por grandes profesionales que seguro que supieron cubrir mis posibles carencias.

E.G.L.- El teatro te ha dado grandes alegrías. Protagoniza junto a Cristina Alcázar La vida resuelta. ¿Qué puedes contar sobre esta obra teatral y sobre tu personaje en la misma?

C.S.- Me hablabas antes del teatro. Almacenados fue en 2005 y salvo pequeños proyectos como El Negociador no me había vuelto a subir al barco de una gira teatral. El teatro es el medio más sacrificado, son giras, son muchas horas de carretera, de andar de un lado para otro, pasar mucho tiempo con un grupo de personas, eso en una serie no ocurre porque tu llegas, grabas, te vas y haces tu vida. El teatro para mi requiere de un enamoramiento de tipo mayor, requiere que todos los elementos coincidan. Y eso es lo que ha sucedido en La vida resuelta, cuando me propusieron este guión y trabajar con esta compañía, se dieron todos esos ingredientes. Era un tipo de obra en el que me apetecía estar. El texto había sido escrito con profesionales con una gran trayectoria como guionistas en televisión. David Sánchez Olivas y Marta Sánchez, creadores de 7 vidas, Aída, es su primera obra de teatro. El reparto está formado por gente muy fresca  y funcionamos un poco como cooperativa (aunque no lo seamos), nos implicamos todo lo que podemos y hasta ahora estamos teniendo éxito.

 E.G.L.- La crisis económica actual está afectando a prácticamente todos los sectores pero de una manera especial, al cine, el teatro y en definitiva a la cultura. ¿Cómo ves este panorama?

C.S.- Esto es un killing me softly… Ha llegado un punto en que todo el sector estamos esperando a ver cuándo el gobierno va a quitar esa obra que es el IVA que es tan negativa para la cultura y que impide o dificulta muchísimo el que el público vaya al teatro o al cine. La gente quiere ir al teatro y al cine pero no puede porque no se lo puede permitir.

E.G.L.-¿En qué serie del panorama español te gustaría aparecer?

C.S.- Me gustan mucho las series que se hacen en este país, pero creo que molan más los nervios de empezar un proyecto de partir de cero y no saber qué va a pasar; aunque sea más arriesgado que participar en una serie de éxito, que ya te asegura un cierto aval y tranquilidad económica.

E.G.L.-¿Qué tipo de televisión consumes?

C.S.- Llevo un retraso importante no he visto Breaking Bad, no he visto Los Soprano. He seguido mucho Walking Dead, Downton Abbey me encantó. Hay una serie que me encanta y es Mentes criminales. Veo muchas series, la verdad.

E.G.L.-¿Qué nuevos proyectos tienes?

C.S.- De momento estamos con La vida resuelta a full el 23 de abril estrenamos en el teatro Infanta Isabel, después del verano entramos en Barcelona. Saldré en Me resbala. Hay algún proyectillo por ahí del que no se puede hablar, porque no me gusta revelar los proyectos hasta que no están firmados.

E.G.L.- Muchas gracias.

C.S.- A ti.

                                                 Carlos Santos y yo, al finalizar la entrevista
                        Fotografía: María Luisa Gil López-Acosta












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